este viento que pedalea por mí


Presentación
Una jugadora, por Javiera Pérez Salerno


Para poder crear con palabras primero hay que perderles el miedo. Uno debe arrojarse a ellas, explorar sus posibilidades, llevarlas al extremo. Un poeta no puede achicarse cuando llega la idea: tiene que lanzarse aunque crea que no llega, reaccionar, estar despierto.
Precisos y potentes: cada poema de Paii es como un tanto de Voley, que se arma con diferentes toques hasta que termina colocado justo ahí; da lo mismo que sea en la cancha rival o en la imaginación del lector.
Nunca quiso contar cómo hace para que las palabras se rindan a sus pies; yo creo que la clave es un enorme corazón acompañado por una cabellera mágica. Y leerla es tan lindo como verla llegar, encantadora y efervescente, llena de ideas y de música.
Estos son poemas - caramelo, es necesario paladearlos despacito, en momentos especiales. O dejarse sorprender con su sabor abriendo el libro al azar para encontrar sus tesoros.

Bienvenidos al mundo Paii, hay de todo: sensibilidad, melancolía, talento, caminos misteriosos y… ¡helados! hasta reventar de crema.